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VINCLE CERDANYA: NUESTRO EQUIPO

Josep Paul y su equipo, han dirigido con éxito durante catorce años la marca Vincle Cerdanya, gracias a su ética y profesionalidad, han sabido crear una intachable reputación así como una fuerte relación con sus clientes.

Sinceramente creemos que la parte más importante de nuestro trabajo, consiste en crear una relación de confianza, ofrecer asesoramiento profesional y prestar servicios con valor añadido. Leer más

POR QUÉ COMPRAR EN LA CERDANYA

Comprar casa en La Cerdanya es acceder al más alto nivel de vida. Nuestro objetivo es informar de esta realidad a todos los potenciales compradores de inmuebles en nuestro territorio y desde cualquier rincón del mundo.

Disponer de una residencia en La Cerdanya es disfrutar de un lugar de relajación y ocio, tanto en verano como en invierno. Ya desde la primera mitad del siglo XX, la comarca se convirtió en punto de reunión para la aristocracia, alta burguesía e intelectualidad catalana, española y europea. Fue en esta época en la que se construyeron gran parte de las señoriales villas, masías y residencias hoteleras, para dar servicio a una población creciente y acomodada.

La comarca de La Cerdanya está enclavada en uno de los valles más peculiares de Europa, ya que transcurre de este a oeste, contabilizando más horas de sol que los orientados norte-sur, que son la mayoría. Dentro de su territorio geográfico, debemos destacar el Valle del Segre, así como las elevadas montañas que forman el Parque Natural de la Sierra del Cadí y la del Moixeró. Por otra parte, innumerables macizos montañosos, con alturas de hasta 3000 m, como son, la Tossa de Alp, el Puigllançada, el del Pedraforca, Puigpedrós, etc., protegen el valle y propician un microclima con menos humedad de la que es habitual en otros valles pirenaicos; esto, acompañado de largas jornadas soleadas y la proximidad del Mediterráneo, proporcionan a la zona mucha luminosidad y clarísimas noches, que permiten contemplar un cielo inusualmente estrellado.

La variedad de sus paisajes, consecuencia de tres diferentes climas, según la altura en la que nos encontremos, configura frondosos bosques e inmensos prados donde relajarse con la contemplación del casi infinito verde. La existencia de especies vegetales y animales propias de las regiones más frías de Europa, comparten espacio con aficionados a la práctica de actividades deportivas en las estaciones de esquí de La Molina, y de Masella, que aglutinan una superficie esquiable de más de 130 km. La gran variedad climática de este paraje ha posibilitado que, en sus tierras, se puedan practicar tanto deportes de invierno como de verano. Esto significa que el esquí, raquetas de nieve, el golf, los paseos a caballo, la pesca, el senderismo, el barranquismo, rutas de 4 x 4, excursiones, quads, bicicletas de montaña, rafting, escalada, etc., se han convertido en los protagonistas de la región.

Los amantes del arte y la cultura, disfrutan de un entorno, en el que quedan vestigios bien conservados de un románico espléndido, fortificaciones, un muestrario de ruinas y batallas de todos los tiempos, la presencia de pinturas rupestres y dólmenes de épocas prehistóricas; asentamientos romanos, e innumerables iglesias, ermitas y residencias que son expresiones del arte gótico, barroco, rococó y modernista… cada piedra dice algo.

Si a todo lo ya enumerado, sumamos el impresionante telón de fondo de los Pirineos y una excelente gastronomía propia de montaña, sin duda, habremos encontrado en La Cerdanya nuestro paraíso particular.

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